
I-RESPIRACIÓN
1- No ponga en tensión la parte superior del tórax, los hombros, el cuello y la garganta para inspirar.
En vez de ello:
Permita que el cuerpo se mantenga alineado y relajado y que la respiración sea natural.
2- No hable mucho durante un ejercicio físico agotador.
En vez de ello:
Después de un ejercicio aeróbico, espere a que su sistema respiratorio le permita acomodar una producción de voz óptima.
3- Evite exprimir las últimas palabras de un pensamiento con una potencia respiratoria insuficiente.
En vez de ello:
Hable lentamente, realizando pausas frecuentes en los límites naturales de las frases, respirando de una manera natural.
II-RESONANCIA
4- No hable más allá del tono que le resulta cómodo.
En vez de ello:
Conozca sus límites físicos en cuanto a tono e intensidad.
5- Evite que la resonancia esté en la laringe.
En vez de ello:
Mantenga una voz alimentada por la respiración de manera que el tono se mantenga, varíe y suene bien en la zona facial. Permita una variación de tono vocal mientras habla (música en la voz).
6- Evite los inicios de voz golpeados o fuertes.
En vez de ello:
Mantenga la garganta relajada cuando empiece a hablar.
Utilice los músculos respiratorios y el flujo de aire para iniciar las frases: inicio coordinado de la voz.
III-RELAJACIÓN
7- No ande con el cuerpo encorvado, ni adopte posturas poco equilibradas.
En vez de ello:
Aprenda y utilice hábitos adecuados de postura y alineación.
8- No apriete los dientes, ni tense la mandíbula o la lengua.
En vez de ello:
Mantenga separados los dientes superiores de los inferiores.
Deje que la mandíbula se mueva libremente durante el habla.
Realice ejercicios de relajación específicos.
IV-CUIDADOS GENERALES
9- Evite los hábitos nerviosos que originan abuso vocal, como: carraspeo, contener la respiración hablando rápidamente, hablar en un tono bajo y monótono.
En vez de ello:
Controle y reduzca los hábitos negativos en su dictado de clases.
Aprenda estrategias para hablar a sus alumnos de manera eficaz.
10- No carraspee ni tosa habitualmente.
En vez de ello:
Realice ejercicios de resonancia con suavidad (Mmm....)
Bostece para relajar la garganta.
Trague lentamente y beba un poco de agua o té.
11- No grite (sobre todo en ambientes de mala resonancia y espacios abiertos como los recreos.)
En vez de ello:
Acérquese para que puedan oír lo que dice sin gritar.
Grite proyectando la voz, basándose en la respiración.
1- No ponga en tensión la parte superior del tórax, los hombros, el cuello y la garganta para inspirar.
En vez de ello:
Permita que el cuerpo se mantenga alineado y relajado y que la respiración sea natural.
2- No hable mucho durante un ejercicio físico agotador.
En vez de ello:
Después de un ejercicio aeróbico, espere a que su sistema respiratorio le permita acomodar una producción de voz óptima.
3- Evite exprimir las últimas palabras de un pensamiento con una potencia respiratoria insuficiente.
En vez de ello:
Hable lentamente, realizando pausas frecuentes en los límites naturales de las frases, respirando de una manera natural.
II-RESONANCIA
4- No hable más allá del tono que le resulta cómodo.
En vez de ello:
Conozca sus límites físicos en cuanto a tono e intensidad.
5- Evite que la resonancia esté en la laringe.
En vez de ello:
Mantenga una voz alimentada por la respiración de manera que el tono se mantenga, varíe y suene bien en la zona facial. Permita una variación de tono vocal mientras habla (música en la voz).
6- Evite los inicios de voz golpeados o fuertes.
En vez de ello:
Mantenga la garganta relajada cuando empiece a hablar.
Utilice los músculos respiratorios y el flujo de aire para iniciar las frases: inicio coordinado de la voz.
III-RELAJACIÓN
7- No ande con el cuerpo encorvado, ni adopte posturas poco equilibradas.
En vez de ello:
Aprenda y utilice hábitos adecuados de postura y alineación.
8- No apriete los dientes, ni tense la mandíbula o la lengua.
En vez de ello:
Mantenga separados los dientes superiores de los inferiores.
Deje que la mandíbula se mueva libremente durante el habla.
Realice ejercicios de relajación específicos.
IV-CUIDADOS GENERALES
9- Evite los hábitos nerviosos que originan abuso vocal, como: carraspeo, contener la respiración hablando rápidamente, hablar en un tono bajo y monótono.
En vez de ello:
Controle y reduzca los hábitos negativos en su dictado de clases.
Aprenda estrategias para hablar a sus alumnos de manera eficaz.
10- No carraspee ni tosa habitualmente.
En vez de ello:
Realice ejercicios de resonancia con suavidad (Mmm....)
Bostece para relajar la garganta.
Trague lentamente y beba un poco de agua o té.
11- No grite (sobre todo en ambientes de mala resonancia y espacios abiertos como los recreos.)
En vez de ello:
Acérquese para que puedan oír lo que dice sin gritar.
Grite proyectando la voz, basándose en la respiración.
12- Evite hablar o gritar en un entorno ruidoso ( en el aula)
En vez de ello:
Reduzca el ruido de fondo existente.
Hable siempre de cara a quien se dirige.
Colóquese cerca de quien lo escucha.
Espere a que el grupo esté en silencio y preste atención.
Encuentre formas no vocales de conseguir la atención.
13- No utilice la voz de una manera agotadora, cuando se encuentre cansado.
En vez de ello:
Destine varios períodos de tiempo al reposo de la voz durante el día.
Haga reposo de la voz, junto con el cuerpo.
14- No utilice la voz cuando note que está tensa y no se siente bien.
En vez de ello:
Aprenda a ser sensible a los primeros signos de fatiga vocal: disfonía, tensión en la garganta, sequedad y tome los recaudos pertinentes.
15- No pase por alto los síntomas prolongados de tensión vocal, disfonía, dolor de la garganta, alergias o dolores en el cuello.
En vez de ello:
Consulte a su médico si experimenta síntomas en la garganta o cambios de voz, más de 10 días.
16- No exponga la voz a una contaminación excesiva y a productos deshidratantes: humo de cigarrillos, humos químicos, alcohol, cafeína, aire seco.
En vez de ello:
Mantenga el aire y el cuerpo limpios y humedecidos, beba 8-10 vasos de bebidas al día y más si realiza ejercicio.
Deje de fumar o evite que fumen en su presencia.
En vez de ello:
Reduzca el ruido de fondo existente.
Hable siempre de cara a quien se dirige.
Colóquese cerca de quien lo escucha.
Espere a que el grupo esté en silencio y preste atención.
Encuentre formas no vocales de conseguir la atención.
13- No utilice la voz de una manera agotadora, cuando se encuentre cansado.
En vez de ello:
Destine varios períodos de tiempo al reposo de la voz durante el día.
Haga reposo de la voz, junto con el cuerpo.
14- No utilice la voz cuando note que está tensa y no se siente bien.
En vez de ello:
Aprenda a ser sensible a los primeros signos de fatiga vocal: disfonía, tensión en la garganta, sequedad y tome los recaudos pertinentes.
15- No pase por alto los síntomas prolongados de tensión vocal, disfonía, dolor de la garganta, alergias o dolores en el cuello.
En vez de ello:
Consulte a su médico si experimenta síntomas en la garganta o cambios de voz, más de 10 días.
16- No exponga la voz a una contaminación excesiva y a productos deshidratantes: humo de cigarrillos, humos químicos, alcohol, cafeína, aire seco.
En vez de ello:
Mantenga el aire y el cuerpo limpios y humedecidos, beba 8-10 vasos de bebidas al día y más si realiza ejercicio.
Deje de fumar o evite que fumen en su presencia.
Agradecemos el asesoramiento de la Lic. en Fonoaudiología Lucrecia Fernandez

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